Campo Base
Episodio 3x02
con David Hurtado
Innovation Lead de Microsoft España
Vivimos en un estado de ruido constante en torno a la Inteligencia Artificial en el tercer sector. Para los y las profesionales del tercer sector, la IA ha pasado de ser una promesa de futuro a una presión asfixiante en el presente.
Existe un miedo latente a no ser lo suficientemente productivas o a perder relevancia frente a organizaciones que parecen haber descifrado el código de los algoritmos. Sin embargo, en esta carrera por herramientas, muchas entidades están olvidando hacerse la pregunta más importante.
¿Para qué queremos que la máquina piense por nosotras?.
Nos acompaña en este episodio David Hurtado, responsable de innovación en Microsoft España. Su visión huye de los manuales de instrucciones y se centra en cómo la IA está cambiando, de forma estructural, la manera en la que procesamos la realidad.
¿Por qué la IA se parece más a una persona de prácticas que a un CRM?
Uno de los errores más comunes en las ONG es tratar a la IA generativa como si fuera una versión avanzada de nuestro software. David Hurtado habla sin embargo de que la IA no es una herramienta, es una infraestructura transversal. Mientras que un software tradicional tiene menús y botones con funciones fijas, la IA generativa se comporta de una manera mucho más orgánica, casi humana.
David nos invita a ver la IA como un ayudante extremadamente motivado pero con nulo contexto de nuestra organización.Si tratas a la IA como un programa, te frustrarás por su falta de precisión, si la tratas como a un colaborador , entenderás por qué a veces acierta de forma espectacular y otras veces alucina con total seguridad. Lo que David propone para gestionar este «comportamiento» es una metodología de supervisión que rompe con la forma en que las entidades sociales han gestionado su tecnología hasta ahora.
El riesgo de la dependencia cognitiva
¿Te acuerdas de algún número de teléfono de memoria? Probablemente no. ¿Sabrías orientarte en una ciudad desconocida sin GPS? Seguramente te costaría mucho más que hace quince años. David utiliza estos ejemplos para introducir un concepto que debería preocuparnos como sociedad, la dependencia cognitiva.
Si empezamos a delegar en la IA la capacidad de resumir, analizar y tomar pequeñas decisiones estratégicas, corremos el riesgo de atrofiar nuestro músculo de pensamiento crítico. ¿Qué pasará cuando las personas ya no sepamos razonar sin la ayuda de una IA? La solución que propone para mantener el control sin renunciar a la innovación es uno de los momentos más interesantes del episodio.